La regla del Boy Scout

Todas las cosas pasan por un proceso de degradación con el paso del tiempo. Comienzas a acumular papeles viejos y cualquier clase de cacharros en los cajones de tu escritorio. Encuentras camisas en el cajón de los calcetines. Tus zapatos toman un paseo por toda la casa. En el refrigerador la ensalada de atún no sólo ha cobrado vida sino que además ya es más inteligente que tú. En fin una multitud de cosas suceden con el tiempo. 

Para combatir ésta degradación debes tomar un rol activo para evitar que siga sucediendo. Aquí es donde entra la regla del Boy Scout. Ésta regla es muy sencilla y puedes aplicarla a prácticamente cualquier ámbito de tu vida que tú desees.

Deja el lugar donde acampaste un poco más limpio que como lo encontraste.

La limpieza no tiene que ser algo grande. Puedes comenzar con algo muy pequeño. Una pequeña mejora continua puede hacer un enorme cambio con el tiempo. 

Aquí menciono algunos ejemplos para que puedas comenzar: 
  • Puedes sacar un poco de basura de algún cajón de tu escritorio.
  • Regalar un par de prendas de vestir que ya no uses.
  • Despejar un poco tu área de trabajo.
  • Reparar algún pequeño desperfecto en casa (un apagador o un foco descompuestos).
  • Puedes limpiar alguna ventana muy sucia.
  • Ordenar un poco tus libros.
  • Buscarle un lugar especial a los zapatos.
  • Organizar algunos archivos acumulados en el escritorio de tu computadora.
  • (Escribe aquí cualquier otra cosa que se te ocurra)
Imagina que cada vez que sales de tu habitación esta queda más limpia. Que después de terminar tu jornada tu área laboral queda un poco más ordenada. Que cada ocasión que usas tu computadora tus archivos están más en orden y que los documentos que escribes en tu trabajo son un poco mejores.
graur razvan ionut / FreeDigitalPhotos.net
Fuente: Clean Code. Martin, Robert C.

Entradas populares de este blog

Prejuicios religiosos

Un propósito para el Arte

Romper con la inercia