Conviértete en un creador de soluciones

Lo primero que nos viene a la mente cuando escuchamos la palabra empleo es vernos a nosotros mismos trabajando para una empresa o un negocio establecido. Un empleo no es sino una forma en la que un individuo es recompensado tras resolver problemas ajenos.

Buscamos que un tercero nos de algo que hacer a cambio de una paga. Sin embargo, a veces no consideramos que no siempre es necesario ser empleados de esa empresa o negocio. En lugar de ser empleados y tener jefes podemos ser independientes y tener clientes. Tus clientes pueden ser cualquiera, desde tus vecinos hasta individuos en otros países que quizás jamás conozcas en persona.

Dicen que las crísis son también sinónimo de oportunidad. Cuando no tienes un empleo tu trabajo de tiempo completo es encontrar uno. Esto no sólo significa salir a las empresas ofreciendo tus servicios. Existe otra forma, puedes emplearte a tí mismo.


La razón primera por la que percibimos un ingreso es por ser capaces de resolver problemas ajenos.


Esa es la razón de que recibamos un pago, resolver uno o varios problemas ajenos. Entonces, si queremos recibir un ingreso no hace falta que estemos empleados en una fábrica o una oficina. Basta que seamos capaces de resolver problemas. De crear y vender soluciones por los cuáles otras personas esten dispuestas y gustosas de pagar.

Según menciona Raimon Samsó en su libro El Código del Dinero, cualquiera de nosotros es capaz de tener más de una fuente de ingresos. De hecho nos exhorta a tener más de un ingreso, considerando que un empleo por sí mismo nunca es un ingreso seguro. Muy por el contrario, menciona, tener un empleo como única fuente de ingresos es enormemente riesgoso. 

No existen los empleos seguros, es una necedad seguir creyendo en eso. Nos conviene invertir parte de  nuestro tiempo (ya sea que cuentes con un empleo o no) en analizar los problemas que somos capaces de percibir y que podamos resolver para beneficio de otros. Haciendo esto de manera sistemática y frecuente podemos llegar a obtener buenas ideas de negocio. Ideas que se pueden convertir en productos y servicios que te den una entrada extra de dinero.

A problemas sencillos corresponden pagas sencillas. A problemas más grandes corresponden pagas más sustanciosas.

Al principio puede que tus entradas sean pequeñas, pero con el tiempo puedes elaborarlas y hacerlas más sofisticadas. O bien, puedes invertir los ingresos y la experiencia que estas te generen en elaborar otras soluciones por las que la gente quiera pagarte.

Siempre mantén en mente quienes son tus clientes. Tus clientes potenciales son todos aquellos a quienes les pueda interesar la solución que tu ofreces. Entre a más personas interese tu solución, con más clientes potenciales cuentas.

Para llegar a crear soluciones reales te harán falta habilidades. Al principio quizás necesites invertir algo  de tiempo en instruirte sobre el tema. No hace falta decir que por información no paramos, estamos repletos de ella. Diversifica tus habilidades, aprende un poco de muchas cosas y mucho de pocas.

Por último, mantén en cuenta la siguiente recomendación de Raimon: intenta que cada una de tus fuentes de ingresos, con el debido tiempo, requieran lo menos posible de tu presencia. Esto para evitar saturarte de deberes, lo que conlleva muchos problemas en el mediano y largo plazo. Tu tiempo es limitado, no te satures.

Conviértete en un creador de soluciones.

Image: jannoon028 / FreeDigitalPhotos.net


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