Satisfacción

La visión que tenemos del mundo es un reflejo de como nos vemos a nostros mismos. Es como un gran espejo en el que se reflejan tus actitudes y la percepción que tienes de tí en tus muchos aspectos. Existe una enorme diferencia entre una persona que ve el mundo como un lugar nefasto y la que lo ve como un lugar lleno de maravillas sutiles. El mundo real en cambio es uno y sólo uno, no cambia; lo que cambia es la percepción que cada uno tenemos de él. Lo que hace que tu mundo y el mundo de otras personas sea diferente está, entonces, dentro de tu mente y es producto de tu experiencia, tus percepciones y tus creencias.

Solemos buscar la felicidad en las cosas que no tenemos. Y sin embargo es hoy y ahora que podemos ser felices. Si pudieramos darnos cuenta de que tenemos más de lo que necesitamos para ser felices. Si aprendieramos a estar contentos con nuestras pertenencias actuales y nuestra actual forma de ser. Entonces comenzaríamos a ser felices verdaderamente. Dejaríamos de perseguir la felicidad en el futuro, comenzaría a ser parte de nuestro presente. Dejaríamos de buscarla afuera, en las posesiones, el dinero y el estatus social, para reconocer que sólo podemos encontrarla dentro de nosotros mismos.

Según Spinoza la alegría es producto del dominio del subconsciente y la conciencia de las causas y las consecuencias,  es decir, del entendimiento de los porqués de lo que ocurre en el mundo. Si bien estos dos no son los únicos ingredientes de la felicidad sí son esenciales. La falta de uno o ambos puede mermar nuestra capacidad de ser felices. Para Spinoza, tanto los niños como el primer hombre, no pueden ser felices. Al no tener entendimiento del mundo su vida se convierte en un ajetreo del que no tienen dominio y del que no puede protegerse y sacar provecho. Así mismo con el subconsciente, al no tener el hombre conocimiento de sí mismo comienza a formarse ideas incorrectas de sí mismo y los otros.


«Sólo es libre aquello que existe por las necesidades de su propia naturaleza y cuyos actos se originan exclusivamente dentro de sí.»
SPINOZA, Baruch de


Otro ingrediente importante de la felicidad es saber apreciar lo que hoy tenemos y el estar agradecidos por ello.

 «... aprender a estar satisfecho con quien eres y dónde estás en la vida, lo cambia todo. Tienes todo lo que necesitas para estar satisfecho, aquí y ahora.»
–Leo Babauta

«Estar satisfecho (con lo que tenemos) debe ser el principio financiero más poderoso. Le permite salir de deudas, ahorrar, y ayudar a otros.»
–Dave Ramsey

Contento, satisfecho y alegre son palabras que en el diccionario suelen aparecer juntas.

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