El problema con los consejos

Para poder cambiar un aspecto de tu conducta personal no basta con escuchar consejos. Los consejos funcionan sólo para la persona que los promulga. Esto se debe a que están afianzados a su sistema de creencias personal.

Un consejo puede funcionar en la persona que lo recibe, pero sólo en el caso que su base de creencias y de conocimientos sean compatible con el mismo. Es como trasplantar un árbol, puedes quitar un árbol de su terreno original y sembrarlo en otro. Esto siempre que el nuevo terreno, y sus condiciones climáticas circundantes, sean lo suficientemente similares a las originales. De no ser así el árbol morirá tras pasar algún tiempo. Lo mismo sucederá cada vez, no importa cuántas veces se intente. Al final de muchos intentos sólo quedará una gran frustración.


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Por ésta razón no creo que una persona pueda realmente dejar de fumar o lograr bajar de peso simplemente escuchando a su doctor. Si las recomendaciones no caen en terreno fértil no sobrevivirán. Se convierte en una pérdida de tiempo, de esfuerzo y de recursos. Y éste desgaste recae en tu ánimo, una y otra vez en cada intento.

Un neumólogo no tiene que esforzarse para evitar fumarse un cigarro. Un nutriólogo no sufre manteniendo una dieta sana y constante. No les hace falta esforzarse, tiene razones de sobra, están completamente convencidos e informados. Su base de creencias es sólida, en ella no hay espacio para la duda. Para los expertos en sumamente sencillo seguir las mismas indicaciones que les dan a sus pacientes.

Por ello me parece que no basta con acudir a un experto y tratar de atender a sus consejos. Me parece que imitar es un esfuerzo hueco, carece del razonamiento y la convicción del individuo. Bien puede ser un esfuerzo empujado por el entusiasmo, pero si le falta tu entendimiento se vuelve frágil. Cuando son muchas las cosas que desconoces respecto al tema, más altas son tus posibilidades de fallo. Puedes suponer como correctas conductas que el experto considera inapropiadas.

Por otro lado, si te falta convicción es muy probable que lo que haz construido se derrumbe cuando se enfríe tu entusiasmo. Es muy fácil recaer si te falta convicción, si te falta una base de valores adecuada.

Personalmente creo que sólo cuando buscas convertirte en un experto, cuando dejas de imitarlo y te conviertes en uno, es que comienzas a lograr un progreso real. Un progreso que además sobrevive al tiempo y a los cambios en tu estado de ánimo.

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